Novedades 2012‎ > ‎

006 - Rescatados del fondo del mar

publicado a la‎(s)‎ 10 mar. 2012 2:02 por Jose Luis Sánchez Alcaraz   [ actualizado el 28 may. 2012 12:35 ]

2012 03 08 RECONOCIMIENTO CABO FERRON





Hace unos meses, el Cabo de la Guardia Civil de Melilla Javier Ferrón, especialista del Grupo de Actividades Subacuáticas, consiguió rescatar del fondo de las aguas del puerto de Melilla a una mujer embarazada y a su hijo de corta edad, los cuales  habían caído de la embarcación en la que arribaban a nuestra ciudad.  

Sin duda, una heroica acción que todos los medios de comunicación, locales y nacionales, recogen en sus editoriales, y de la que nosotros queremos dejar constancia aquí.

En el Faro Digital encontramos la siguiente noticia el 7 de marzo:

Un guardia civil salva de morir ahogados a un niño y a una mujer embarazada


La mujer, una inmigrante subsahariana, ha puesto a su hija el nombre de “Pilar” en homenaje a los agentes de la Benemérita.

El pasado 10 de noviembre pudo haber sido un día trágico en Melilla que el cabo Javier Ferrón convirtió en un nuevo éxito de la Guardia Civil en el servicio que sus agentes prestan a la sociedad. Gracias a su intervención hoy siguen con vida tres personas: Un niño de 6 años, una mujer de 28
 y la pequeña que ésta llevaba en su vientre y que nació el pasado 27 de febrero. La recién nacida se llama Pilar. Su madre, una inmigrante subsahariana que trataba de entrar irregularmente en Melilla cuando ocurrieron los hechos, ha decidido que la niña lleve el nombre de la patrona de la Guardia Civil en homenaje al agente que les salvó la vida.

Los hechos ocurrieron el pasado 10 de noviembre del año pasado. Entonces la Comandancia sólo dio a conocer que habían llegado diez inmigrantes subsaharianos a Melilla a bordo de una lancha a motor. Entre ellos había tres menores y una mujer embarazada que necesitó asistencia médica, por lo que fue trasladada hasta el Hospital Comarcal, aunque su situación no revestía gravedad.
Cuatro meses después, la Comandancia informa de la actuación que ese día protagonizó uno de sus agentes, el cabo Javier Ferrón.

El 10 de noviembre de 2011, el Centro de Control alertó del avistamiento de una embarcación a motor que se dirigía hacia el puerto de la ciudad. A bordo de la lancha viajaba una decena de inmigrantes.

Una vez trasmitida la información al Centro Operativo Complejo de la Guardia Civil, se ordenó el rápido desplazamiento de patrullas terretres y de agentes del GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas) a la zona donde estaba teniendo el desembarque.

Al llegar a la zona, los agentes observaron cómo los inmigrantes había comenzado a subir por una pequeña escalera situada en las proximidades del cantil del muelle donde atraca el barco de Acciona Milenium II. En ese momento, dos de los inmigrantes, un niño y una mujer subsahariana embarazada que no sabían nadar, cayeron al agua y desaparecieron de la superficie.

Al observar la escena, el cabo Ferrón, uno de los agentes del GEAS que se había desplazado a la zona, decidió acudir en su ayuda. Para ello se quitó el arma reglamentaria y las botas y se arrojó al agua. Debido a la hora en que ocurrieron los hechos, las 20:30 horas de noviembre, ya había oscurecido y la visibilidad en esas aguas era muy reducida. Por ello, para conseguir localizar a los dos inmigrantes, el agente siguió el rastro de las burbujas que iban dejando según se precipitaban hacia el fondo.

Finalmente, explica la Comandancia en una nota de prensa, el cabo consiguió localizar a la mujer a unos 8 metros de profundidad. La abrazó y se dispuso a regresar a la superficie. En ese momento, cuando estaba ascendiendo, se encontró con el niño de 6 años que había llegado con el resto de inmigrantes en la embarcación y que también se había caído al agua. Agarró al pequeño y continuó nadando hacia la superficie. “El niño fue colocado en su espalda y la mujer llevada a la escalera para ser izada al cantil”, explica el gabinete de prensa de la Comandancia. Una vez en tierra firme, los agentes le realizaron a la mujer una maniobra de recuperación y fue evacuada inmediatamente junto al menor en una ambulancia hasta el Hospital Comarcal.

‘Un benemérito vestido de verde’

El 10 de noviembre del año pasado, Lydie Vanina Gbamale, una mujer costamarfileña de 28 años, “tuvo la dicha de encontrarse con un ‘benemérito vestido de verde’ que la sacó de las profundidades del frío mar invernal y con ella a la hija a la que hoy puede abrazar”, señala la Comandancia de la Guardia Civil.
La inmigrante, que cuando ocurrieron los hechos no había cumplido aún el octavo mes de embarazo, dio a luz el 27 de febrero. El nombre que ha elegido para la pequeña es un homenaje al Cuerpo de Seguridad al que pertenece el hombre que les salvó la vida a ella y a su hija recién nacida. “Lydie es también una persona agradecida y ha decidido poner a su hija el nombre de Pilar, patrona bajo cuya advocación se encuentra el Cuerpo al que pertenece su héroe desde 1913”, señala la Comandancia. “Sin ningún género de dudas, Javier Ferrón, con su acción salvó dos vidas y la que estaba por nacer, a pesar de las adversas condiciones del rescate, de la visibilidad nula, de la profundidad y de la zona de hundimiento pegada al muelle”, concluye la nota remitida por la Guardia Civil.

(Enlace a la noticia)



En el diario El Mundo, en su edición digital aparece el siguiente artículo el día 6 de marzo:

Pilar, la hija de una inmigrante agradecida

Pilar cumple hoy ocho días de vida y vive en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla junto a su madre, Lydie Vanina Gbamale, costamarfileña de 28 años. Ahora es un bebé preocupado de comer y dormir, pero dentro de unos años le contarán que nació gracias a un acto heroico de la Guardia Civil y que se llama Pilar en honor a la patrona de este cuerpo.

Su suerte pudo cambiar el 10 de noviembre, cuando su madre estaba en avanzado estado de gestación y se subió a una pequeña lancha neumática a motor con su hijo de seis años y otros ocho inmigrantes. La Guardia Civil avistó la pequeña patera, que se acercaba en mitad de la oscuridad en dirección al puerto de Melilla. Mientras se trasladaban al lugar varias patrullas territoriales y una del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas de la Guardia Civil (GEAS), los inmigrantes comenzaron a subir la pequeña escalera de uno de los muelles. Pero Lydie y su hijo cayeron al agua y enseguida se los tragó el mar porque no sabían nadar.

Era de noche y no se veía, pero el cabo Javier Ferrón no se lo pensó: se quitó el arma reglamentaria y las botas y se lanzó al mar para intentar salvar a la mujer y al niño de una muerte segura. Siguiendo el rastro de las burbujas llegó hasta la mujer, que estaba ya en el fango del fondo marino, a ocho metros de profundidad, y la abrazó para subirla a la superficie. Durante el trayecto de subida, se encontró también al niño, al que colocó sobre su espalda para subirlos a los dos a la vez. Ya en tierra firme, les hizo una maniobra de reanimación para devolverlos a la vida antes de que fueran evacuados al Hospital Comarcal en ambulancia.

'Una persona agradecida'

Esto ocurrió hace casi cuatro meses, pero no se ha sabido hasta hoy, cuando la Comandancia de la Guardia Civil ha dado a conocer el nacimiento de Pilar y la gesta del cabo Javier Ferrón, al que reconoce una acción que "sin ningún género de dudas salvó dos vidas y la que estaba por nacer, a pesar de las adversas condiciones del rescate de visibilidad nula, profundidad y zona de hundimiento pegada al muelle".

Gracias a este guardia civil, Lydie Vanina Gbamale "es hoy una mujer feliz que tuvo la dicha de encontrarse con un benemérito vestido de verde, que la sacó de las profundidades del frío mar invernal, y con ella a la hija a la que hoy puede abrazar", continúa la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla. En su comunicado, destaca de esta inmigrante el hecho de ser "una persona agradecida" por llamar a su hija con el nombre de Pilar, patrona del Instituto Armado desde hace 99 años.

El jueves, Lydie y el cabo del GEAS que la rescató junto a su hijo se volverán a encontrar en un acto organizado por la Guardia Civil. En él, Pilar verá por primera vez a la virgen por la que lleva su nombre, ubicada en algunos rincones privilegiados de la Comandancia de Melilla.

(Enlace a la noticia)


Muchos otros medios se han hecho eco de tales acontecimientos. 

El pasado día 9, en la sede la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla, tuvo lugar un pequeño acto homenaje a los protagonistas de esta historia, y en las páginas de www.infomelilla.com encontramos este otro interesante artículo:

El cabo Ferrón y la familia de inmigrantes que rescató del mar se reencuentran

Cuando el guardia civil sacó de la profundidad del mar a la joven Lydie, esta estaba embarazada de la pequeña Pilar. “Contará a su hija que tuvo una segunda oportunidad gracias a la actuación de la Guardia Civil de Melilla”, cuenta Ferrón orgulloso


Lydie ha llamado Pilar a su hija en agradecimiento a la Guardia Civil, cuerpo del que la virgen es patrona

La Guardia Civil de Melilla ha homenajeado al cabo Javier Ferrón, perteneciente al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) por el rescate de una mujer embarazada y un niño -su hijo- que cayeron al mar en su intento de alcanzar la costa melillense.

La heroica actuación del cabo Ferrón tuvo lugar en noviembre de 2011 y hoy, días después de que la mujer rescatada, Lydie, haya dado a luz a su pequeña, se han reunido de nuevo para que el guardia civil conozca a la niña, quien tiene por nombre Pilar como un gesto de agradecimiento por parte de su madre al cuerpo al que pertenece su salvador.


Lydie posa con su hija recién nacida, de la que estaba embarazada en el momento de su rescate
Lydie ha explicado que sus recuerdos de aquel viaje se limitan al momento de angustia en el que sólo veía “agua y más agua” y al de alivio al ver la cara del cabo Ferrón. Este, en cambio, ha asegurado que no puede expresar con palabras los sentimientos que le producen haber llevado a cabo el rescate y estar ahora en presencia de toda la familia.


La familia al completo permanece actualmente en el CETI
Con Pilar en sus brazos y cruzando una sonrisa con Lydie, el guardia civil ha señalado orgulloso: “Contará a su hija que tuvo una segunda oportunidad gracias a la actuación de la Guardia Civil de Melilla”. El agradecimiento de Lydie fue el que la llevó a acercarse a la comandancia para preguntar por la persona que les había rescatado y a la que hoy ha reiterado su agradecimiento personalmente.

Actualmente, la familia al completo –los padres con sus dos hijos- residen en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). El delegado del Gobierno en Melilla, Abdelmalik El Barkani, ha celebrado el trabajo “profesional, intenso e irreprochable” de la Guardia Civil, como demuestra la actuación de su cabo.


El Barkani: "Desgraciadamente no hay miles de cabos Ferrón para contrarrestar las desgracias de la iinmigración
Eso sí, ha señalado, “este acto no es la cara amable de la tragedia porque la tragedia no tiene caras amables”. Así, ha querido poner de manifiesto que la inmigración irregular conlleva numerosas desgracias, muertes y negocios sucios para cuyo contrarresto “no existen miles de cabos Ferrón”. Por eso, insiste en la necesidad de combatir este fenómeno, especialmente duro y extremo en Melilla, y de velar por el principio de que “todo ser humano merece una vida digna”.


Por último os dejamos un enlace a la galaería fotográfica del mencionado acto celebrado en la sede la Comandancia de la Guardia Civil de Melilla el pasado día 9 de marzo.




Comments